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Las miniguías de Albert. Eslovenia, una escapada a un pequeño país que enamora [I]
18 de Abril de 2020

Publicado por Albert en Escapadas, Europa , trackback

Eslovenia es un pequeño paraíso de la naturaleza entre los Alpes y el Mar Adriático, sus tesoros naturales con altas montañas ideales para la práctica de los deportes de invierno y el alpinismo, sus verdes valles con pueblos encantadores, ríos y lagos espectaculares, y una costa diminuta, pero de gran belleza, todo este cóctel hace que este pequeño país enamore al visitante.

112.jpg  © 2017 Albert Ferré

Voy a proponer una escapada de 4 intensos días para disfrutar de lo que en mi opinión es imprescindible conocer. A partir de esta base cada uno puede hacerse su viaje a gusto de lo que más le interese, de la disponibilidad de tiempo y de la época del año, especialmente para los amantes de las actividades al aire libre. 

En el mes de mayo no hay vuelos directos a Ljubljana desde Barcelona, por lo que decidimos tomar un vuelo de Vueling a Venecia y allí alquilar un coche ya que la distancia hasta Liubliana es de sólo unos 240km. por muy buenas carreteras, la mayoría por autopista, además durante el trayecto de ida y vuelta podríamos realizar algunas visitas. 

MUY IMPORTANTE

Antes de entrar a Eslovenia por carretera es imprescindible adquirir la “Vinjeta” (viñeta), un adhesivo que hay que colocar en la luna delantera del vehículo y que te permitirá circular por todas las autopistas del país. Se puede comprar en las estaciones de servicio de las autopistas (antes de cruzar la frontera eslovena) y su coste es de 15 euros una semana y 30 el mes. Si circulas sin esta pegatina las multas pueden llegar a ser de 300 euros.

Día 1. Salimos del aeropuerto de Venecia dirección a la Cueva de Postojna (182km., escasas dos horas de viaje). La ruta transcurre por autopista y sólo el último tramo es por carreteras locales. 

La duración de la visita a la cueva Postojna es de 1h30 y se recorren unos 5km., parte de ellos se realiza mediante un trenecillo eléctrico. El resto de la ruta se realiza acompañados por un guía, es un lugar increíble por la grandeza de las diferentes salas que se visitan y por las impresionantes estalagmitas y estalactitas que se han ido formando desde hace millones de años. Después de ver la estalagmita brillante y la columna barroca, dos de los símbolos de la cueva, llegamos a la inmensa sala de conciertos con una capacidad de 10.000 personas. Hay que ir bien calzado y con capas de abrigo pues la temperatura dentro de la cueva es de 8ºC. a 10ºC. y una humedad del 95% durante todo el año. Dentro de la cueva habita el proteo una especie de salamandra ciega de color rosáceo. 

A 9km. de la cueva hay que visitar el Castillo de Predjama uno de los castillos más espectaculares que he visitado. Construido en la entrada de una cueva y en la mitad de un acantilado de 123 metros hacia esta edificación casi inexpugnable. Tiene cuatro pisos y su recorrido por las diferentes dependencias se realiza con la ayuda de la audioguía que te facilitan en la entrada. Es una visita muy interesante y la foto desde el exterior es fantástica “castillo muy fotogénico”. 

Desde este lugar hasta Liubliana hay 49km. y se tarda unos 40 minutos por autopista. 

La verde Liubliana es la capital de Eslovenia, el rio Ljubljanica divide la ciudad en dos. Su población ronda los 300.000 habitantes, en todo el país son únicamente 2 millones. El tráfico en la zona centro está restringido, nosotros que nos alojamos en un apartamento que reservamos mediante Airbnb en la zona peatonal (Puente del Zapatero con Stari trg. en pleno casco antiguo) tuvimos que buscarnos la vida para el aparcamiento (es algo complicado pero finalmente encuentras la solución al menor coste con algo de picaresca). 

Es una ciudad pequeña pero muy agradable que se recorre en poco tiempo, la zona centro y casco antiguo tienen mucha animación ya que la población es bastante joven. 

Día 2. Nos levantamos temprano, saliendo del apartamento ya estábamos en la calle principal peatonal (Stari trg.). El casco antiguo (Staro Mesto en esloveno) ocupa una estrecha franja de tierra entre el margen derecho del rio y la colina del Castillo. Muchos edificios son barrocos y hay numerosas edificaciones de interés. 

A pocos metros encontramos una de las principales plazas de la ciudad, Mestni trg o  del Ayuntamiento en su parte central está la fuente Robba (1751). El edificio del Ayuntamiento tiene un patio gótico en su interior, en un segundo patio hay una pequeña maqueta de la ciudad del s.xvii. Toda esta zona está repleta de tiendas en edificios antiguos, restaurantes, etc., es muy agradable pasear por ella. 

Nuestra siguiente parada será la Catedral de San Nicolás, seguiremos hasta el mercado central (Vodnikov trg.), una plaza repleta de tenderetes al aire libre dónde se vende todo tipo de vegetales, frutas, embutidos, carnes y pescados frescos, flores, todo producido por los agricultores de la zona, es muy interesante visitarlo. En la siguiente plaza Krekov trg. está el edificio del Teatro de Títeres y la estación del funicular para subir a la colina del Castillo. 

La colina del Castillo es una gran atalaya sobre la ciudad y se pueden visitar varias edificaciones como el propio Castillo del s.xvi y diferentes atracciones como la Máquina del tiempo, la interesante Capilla de San Jorge o las diferentes exposiciones. Bajamos de la colina del Castillo a pie por un agradable sendero hasta la iglesia de San Floriano dedicada a los bomberos, cerca se encuentra la iglesia de Santiago de 1615 tiene un interesante altar principal y la Capilla de San Francisco Javier. En la calle Gornji trg. podemos ver una serie de casas medievales (entre los números 7 y 15).   

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© 2017 Albert Ferré 

A pocos pasos podemos detenernos en la plaza de la fuente de Hércules, en todas estas plazas se celebran mercadillos de artesanos. Volvemos a estar en la calle Stari trg, en el número 21 podemos visitar la Galería Skuc un centro de arte contemporáneo, y en el número 11 podemos contemplar uno de los edificios más bonitos de la ciudad la Casa Schweiger de estilo rococó, un gran Atlas sostiene el balcón superior. 

Estamos otra vez en el punto de inicio de nuestra ruta (en el apartamento) y en todo el recorrido no nos habremos cruzado con un coche.

Uno de los puentes más antiguos de nombre evocador es el puente del Zapatero. En la edad media esta zona era comercial con una puerta por la que se accedía a la ciudad, los artesanos trabajaban en los puentes para evitar pagar los impuestos de la ciudad, toda esta zona por la noche está muy animada. Como nuestra intención era seguir visitando la ciudad y no perder mucho tiempo con el almuerzo decidimos volver al mercado central para comprarnos unos trozos de pizza que uno de los puestos vendía y que tenía una enorme cola de personas locales, éxito asegurado. Para no repetir la ruta de la mañana proseguimos por la calle que pasa junto al rio hasta Pogacarjev trg. que se encuentra junto la plaza del mercado.

Continuará… 

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