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Las miniguías de Albert. Madagascar, mucho más que baobabs y lémures [III]
29 de Marzo de 2020

Publicado por Albert en África , trackback

Viene de… Las miniguías de Albert. Madagascar, mucho más que baobabs y lémures [II] 

Morondava es una ciudad costera caótica con un mercado importante y poco más, nos alojamos en el Palissandre Cote Ouest. Las cabañas en la playa son muy cómodas, además, aunque llegamos bastante tarde nos pudimos dar un chapuzón en la piscina antes de una reparadora cena, al día siguiente tuvimos otra larga jornada de coche.  

Nos levantamos muy temprano y salimos dirección Bekopaka (PN des Tsingy de Bemaraha), mínimo 8h para hacer 220 km. Por primera vez pasamos por la archi fotografiada Avenida de los Baobabs y nos adentramos en un camino con grandes roderas y muy polvoriento, con las ventanas abiertas era todo un drama pero el paisaje se lo merecía. Durante estos días la pericia del conductor es fundamental. Nos detuvimos para visitar el PN Kirindy (ruta corta por la parte interior del parque de 2h). 

Reanudamos la ruta por la misma pista de tierra y cada vez las roderas eran mayores, hasta llegar al “embarcadero” para cruzar el río Tsiribihina. En época seca al estar el río con poco caudal el acceso a las barcazas de madera es toda una epopeya para los conductores. Después de 45 minutos navegando llegamos a la otra orilla al pueblo de Belo Sur Tsiribihina .

Es punto de parada obligatoria para todos los turistas que van a Bekopaka, primero para descansar y reponer fuerzas de la primera parte del agotador viaje y segundo para organizar el convoy de vehículos que deben ser custodiados por miembros del ejército.

 6.jpg       72.jpg   © 2018 Albert Ferré

Nos aseamos y devoramos un pollo con arroz exquisito con una fresca cerveza malgache THB, todo un lujo en este rincón del mundo. El Mad Zebu Restaurant es muy recomendable. Hay poco a visitar en sus calles polvorientas, el mercado y el mausoleo de los reyes Sakalava. En esta zona oeste de Madagascar habita la etnia Sakalava.

Después de un merecido descanso todos los vehículos con los distintos grupos de viajeros (ese día eran solo diez 4×4) nos concentraron a las afueras de la población para organizar la comitiva y registrar a personas y vehículos. Durante este tiempo pudimos jugar, saltar y bailar con las niñas y niños de la población. 

Organizada la comitiva, los soldados armados se reparten entre los distintos vehículos de turistas, reanudamos la marcha por la maltrecha pista. A mitad de camino hicimos una parada para descansar y reagrupar los vehículos. Finalmente llegamos a Bekopaka, pero antes tuvimos que subir a otro rudimentario transbordador para cruzar el río Mananbolo. 

En Bekopaka nos alojamos en el Lodge Olympe de Bemaraha. Hacia pocas semanas que tuvieron un importante incendio que destruyó por completo el restaurante, cocinas y algunas cabañas (aún se olía a quemado). A pesar de ello y de lo lejos que está de todo nos sirvieron las cenas y los desayunos, es de agradecer el esfuerzo.

Estuvimos dos noches alojados, el primer día realizamos un recorrido en canoa por el río Mananbolo para visitar algunas cuevas y de regreso hicimos una excursión por los pequeños Tsingy, pináculos de roca caliza. Como ya he comentado en alguna ocasión tengo problemas con las alturas “vértigo”, pero para los que no lo padezcan deben hacer el recorrido de los grandes Tsingy , es una gran experiencia para los más intrépidos.

41.jpg    tsingy-de-bemaraha-east-tour-4.jpg
© 2018 Albert Ferré 

A la mañana siguiente iniciamos el viaje inverso a Morondava (8 horas), a las 10h se organizó la comitiva del ejército en el embarcadero de Bekopaka para acompañarnos hasta Belo Sur Tsiribihina. Llegados a este punto intermedio aprovechamos para almorzar y seguir viaje hasta la famosa avenida de los Baobabs. Después de realizar las fotografías pertinentes llegamos a nuestro alojamiento en la playa de Morondava a última hora de la tarde, tiempo para cenar e irse a dormir ya que a la mañana siguiente teníamos el vuelo a Tana. 

Cómo ocurre normalmente el vuelo iba con 4h. de retraso, es imprescindible confirmar los vuelos uno o dos días antes. Decidimos ir al aeropuerto y esperar para que nuestro conductor Damian pueda iniciar el viaje de regreso a Tana lo antes posible. Llegamos a Antananarivo a media tarde y decidimos ir a descansar al Hotel Carlton. 

Después de desayunar salimos dirección al PN de Andasive (140km, unas 3h), y nos alojamos en Vakona Forest Lodge. El lémur más grande Madagascar, el Indri , habita en esta zona. Se pueden realizar caminatas por el parque tanto de día como de noche, también se puede hacer algo de relax en las instalaciones del lodge. 

Hicimos una nueva caminata por el parque a primera hora de la mañana antes de regresar a Antananarivo . 

Para los que tengan más tiempo y quieran conocer el norte Nosy Be es un buen lugar para practicar deportes náuticos, otra opción es visitar la zona de Diego Suárez.

El último día del viaje visitamos la ciudad de Antananarivo, no hay mucho que ver pero destaca, el palacio real fortificado Rova en el alto de la colina. Se debe tener cierto cuidado si paseamos por las calles de la Alta Ville, es poco seguro si se va solo. En la parte baja podemos visitar el reformado edificio de la antigua estación de ferrocarril Soarano y el lago Anosy, la ciudad es un caos en todos los sentidos. 

Para comprar especies (vainilla, canela, cúrcuma, etc.) y chocolate, Pili Pili Dock y La Ferme de Morarano son dos buenos lugares. De camino al aeropuerto podemos pasar por el mercado artesanal de la Digue (cientos de tiendas una al lado de otra). 

       100.jpg © 2018 Albert Ferré 

Aquí termina nuestro viaje a esta isla continente.

 

Viaje realizado en octubre / noviembre 2018

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